ENCUCAR

No son un grupo social concreto, no se trata de una tribu urbana, un sector de la población determinado ni nada parecido. Es un mal mucho más extendido. La gente gusta de hablar de vino, calidades y bodegas, cualidades y denominaciones de origen, sensaciones al paladar y modos de producción, y todo ello sin tener ni puta idea. Son muchos años ya escuchando a ignorantes en la materia imponiendo (a gritos, golpe de cristal sobre la barra y pecho fuera) sus criterios cogidos al vuelo en alguna conversación sobre tópicos  enológicos y derivados, oída en el bar de al lado. Y  simple y llanamente, ¡no lo soporto (más)!.

Cuántas clases magistrales he recibido con items tan discutibles (o no) como que el Navarro es un vino muy malo, el txakolí está sobrevalorado y el mejor se hace en Burgos, la superioridad del crianza frente al reserva, por la mañana hay que beber blanco y por la noche tinto, el Ribera es peor que el Rioja, la temperatura adecuada es la del vino “del agua” (botella metida en un cubo con agua y hielo), el Cordovín es muy fino y el Rueda muy tosco, la copa apropiada debe ser una de tipo “balón”, si se rompe el corcho es mala señal, etc. Y todo esto una y otra vez, siempre lo mismo… ¡Que me da igual, coño!. ¡Soy feliz con mi cosechero y mi albariño!. ¡Permitan a todos los honrados ignorantes que disfrutemos de/en la subjetividad del placer!. Estábamos menos tontos cuando el vino se servía de la cuba a la bota o porrón, y de allí directamente a la boca, con chorretón descendente por la barbilla incluído (y gaseosa pa los nenes).

Explíquenme ustedes qué atractivo tiene hablar sobre un tema, percibido como “elevado” o propio de gente de alto nivel (¿?) cuando no tienes conocimiento alguno en la materia, porque yo, no lo entiendo. No es cierto que se coja antes al mentiroso que al cojo… ¡se pilla antes al cretino y al gilipollas!. ¿Si hablo de cosas de las que habla la gente envidiada, acaso me pareceré más a ellos?. Madre mía, así nos va…

No quiero quitar la ilusión a nadie, pero el temita lejos de resolverse en cuatro tópicos de tasca de barrio, se las trae, y es meterse en camisa de once varas… ¡Y luego pasa lo que pasa!:

contábanme que en una de esas cenas multitudinarias (caldo de cultivo fantástico para alzar  la voz por si alguien aún no sabe que tenemos la razón), dos sujetos se enzarzaron en una de esas improductivas discusiones sobre vino: “esta marca no es buena”, “pues esta bodega es la mejor de la comarca”, “el mejor vino es éste, que es más caro”, “tú no tienes ni puta idea”. Todo esto surgió cuando el anfitrión quiso agasajar (siempre quise utilizar esta expresión, y nunca encontré circunstancia propicia) a sus invitados con una botella de ésas caras y de culto, en proporcionalidad directa. Tanto hablar y hablar, se acabó el líquido y se secó la garganta, por lo que pidieron al propietario de la casa que sacara otra botella “de ésas buenas buenas que tú y yo sabemos” buscando una complicidad que no siempre tiene razón de ser. El señor anfitrión tomó la botella de gran vino (suponemos) vacía, embudo en mano la rellenó con Don Simón, y la volvió a poner en la mesa. El final de la historia, esperable: terminando la velada, preguntó a sus sabios caldosos invitados qué tal el vino, a lo que respondieron con grandes elogios rápidamente interceptados: “pues habéis estado bebiendo Don Simón”. Alguno creo que buscó en el bolsillo el manual “Técnicas para hacerse el haraquiri en un santiamén”.

Todo esto vino al caso en una conversación que comenzó con un nostálgico “ahora todo el vino que se vende es química, porque antes…”. Ahí nos quedamos, recordando el cuidado de las cepas por parte de mi interlocutor en su niñez y juventud, lo cual incluía, además de remover la tierra del perímetro de la planta, encucar. Según su versión, encucar sería hacer un agujero junto a la cepa, en orientación norte, en el que echar “la basura”. El montoncico se taparía con tierra, y el calor de la fermentación de la basura evitaría que la planta se helara. Supongo que además, tendría su puntico como abono.

En cualquier caso, si hay alguien de ciencias en la sala, que se manifieste en plan Iker.

Nota: estoy segura de que don Manzacosas tendría algo que decir.

Anuncios

~ por labea en 26 octubre, 2008.

8 comentarios to “ENCUCAR”

  1. Si me permitis añadir un comentario…
    “pues habéis estado bebiendo Don Simón”
    “¡ZAS! En toda la boca”

    ^^

  2. Cuanta razón…

    Que yo, en mi ignorancia enológica, no he pillado ni la mitad de la misa la media, pero que yo me encuentro en similar tesitura: que ahora todo el mundo es experto en Formula 1 y micólogo titulado… Que digo yo que todo les vendrá de un cursillo rápido de esos de CEAC, que hace unos añitos, nadie entendía ni papa…

    Y el vino, de bota, chorreando desde la frente hasta la bota pasando por la mejilla… y el segundo trago, chupando lo que queda en los pelillos del bigote, a fe mía.

  3. Atento a la jugada, señor Xrasl:

    ¡¡el señor Nonsense y yo estamos de acuerdo en algo!!

    ¡Ay, ay, ay!, ¡ay, que me da!

  4. ¿Puedo opinar?
    Desde el punto de vista de una aficionada al tintorro, porque me encanta.
    El añejo que se supone que es el mejor (digo yo porque es más caro) no me gusta, no lo disfruto.
    Un crianza pues depende… pero es que como más me gusta es mezclado con casera, ya se que eso se supone que es emponzoñar el vino, pero a mi me gusta así y en una reunión de entendidos me fusilarían.
    Así que termino bebiendo vino de aguja o sea con burbujitas propias y apañao el asunto, y estos mismos me dirán “si te gusta el vino por qué bebes esa castaña”? pues por lo de siempre porque me da la gana.

  5. Después de confesarse así, demostrando que es usted una mujer tremendamente valiente, no puedo dejarla sola…

    ¡El bourbon-cola es un combinado divino!

    (¿estamos preparadas para la lluvia de sartenazos?)

  6. Yo lo único que digo es que el vino bueno está cojonudo y el vinacho es vinacho y no se avergüenza de ello.

    Sobre encucar, la idea en sí y el nombre en particular me parecen geniales. Sólo los sabios saben.

    Lo de que nonsense y usted, estimada labea, coincidan en opniones me lo haría mirar por un especialista o quizá es que se aproxima el apocalipsis y están empezando las señales premonitorias.

  7. ¿A que es grave, doctor?

    Estoy por darme a la botella (o al tetra brick de vino)…

  8. La tercera edad se rebela y te hunde las entradas a una velocidad pasmosa. Cosas de la memoria… (“¿cuándo te dije yo eso?”).

    Nuestro informador nos obliga a rectificar lo dicho.

    “Escucar”: remover la tierra del perímetro de la planta.

    “Echar basura”: hacer un agujero junto a la cepa, en orientación norte, en el que echar “la basura”. El montoncico se taparía con tierra, y el calor de la fermentación de la basura evitaría que la planta se helara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: